Seguro que más de una vez, al abrir el tarro de miel, has visto que se ha solidificado, cristalizado. Y seguro que alguna vez te han entrado dudas sobre por qué pasa eso y si la cristalización afecta a la composición y a las propiedades de la miel.

Es una consulta muy común que nos hacéis porque la cristalización de la miel es un fenómeno muy habitual. Y os adelanto desde ya que no pasa nada. Que se trata de un proceso totalmente natural (ahora veremos las causas) y que no tiene ninguna consecuencia sobre la calidad de miel. De hecho, la solidificación de la miel es un indicador de la pureza de ese producto. También hay mieles de calidad que no cristalizan. Pocas, pero las hay.

Factores que influyen en la cristalización de la miel

Son varios los factores que pueden influir en el proceso de solidificación de miel pero, principalmente, vamos a referirnos a la concentración de azúcares naturales, su almacenamiento y la presencia de otros elementos como el polen.

La miel tiene una concentración natural de azúcares (principalmente glucosa y fructosa) mucho más elevada que de agua y, al tratarse de una solución supersaturada en azúcares, esto precipita que se forme el cristal de azúcar. Así la miel adquiere una textura granulada, más espesa.

En algunos casos se cristaliza en forma de granos; otras veces se forma una pasta más dura. También es habitual que pueda cambiar su color: una miel de brezo, que es oscura, coge una tonalidad marrón más clara. Y la miel de romero puede tener un tono blanquecino cuando se solidifica.

El papel de los azúcares naturales

Son las cantidades de glucosa y fructosa (que dependen de la floración de la que las abejas recogen el néctar) las que hacen que unas mieles se solidifiquen antes que otras.

Por ejemplo, las mieles oscuras, que suelen tener más fructosa que glucosa, cristalizan más lentamente. En cambio, las mieles claras (como romero o tomillo), que suelen tener más glucosa, cristalizan de forma más rápida.

Cómo y dónde se almacena también influye en este proceso. La temperatura es una de las razones que afectan a la cristalización de la miel. Con temperaturas ambientales en torno a los 14 grados el proceso de solidificación se produce de forma más rápida. Y cuantos más grados por encima o por debajo, el proceso se ralentiza. La humedad también influye, cuánto mayor es la humedad, menor es la cristalización.

Además, la cristalización se puede acelerar favorecida por elementos como partículas de polen o burbujas de aire que puede contener la miel.

Pero aunque la miel se cristalice, como decíamos ya al principio, no pierde ningún beneficio ni ninguna de sus propiedades. Simplemente se trata de un cambio físico.

¿Puedo consumir la miel cristalizada?

Sí, por supuesto. Una miel cristalizada sigue siendo totalmente apta para su consumo. Para volver a convertir esa miel cristalizada en líquida puedes utilizar la técnica tradicional del “baño maría”, introduciendo el tarro con miel en otro recipiente con agua y calentarla poco a poco.

Eso sí, no es aconsejable realizar esto demasiadas veces, ya que en ese caso la miel puede fermentar y comenzar a perder sus propiedades.

Como siempre, espero haber resuelto tus dudas en cuanto al por qué se cristaliza la miel para que la próxima vez que te encuentres la miel en estado sólido tengas la certeza y la seguridad de que el producto está perfectamente y puedes consumirlo sin problemas.